¿LA PSICÓLOGA LEE LA MENTE?

Hay una pregunta que constantemente me hacen cuando se enteran que soy Psicóloga: ¿lees la MENTE? 

Y tras muchos años de guardar el SECRETO, hoy se los confieso: no, no leo la MENTE… leo el CORAZÓN.

Sí, en muchas ocasiones me ha pasado que estoy en una reunión y me dicen “si eres psicóloga de seguro me estás ANALIZANDO…” y no ha faltado el que cuando lo estoy viendo fijamente me dice “salte de mi mente”… mmmm no, si pudiera leer mentes probablemente estuviera en la de ElonMusk, Bil Gates o de algún científico créanme.

Pero no, nos desviemos del punto.

Leer la mente probablemente sería fascinante, pero en muchas ocasiones es demasiado PREDECIBLE por lo que no leo tus pensamientos pero a veces, por estudio, experiencia y/o intuición, sé cómo reaccionarás ante algunas situaciones.

¿Y el corazón? Uff… ahí estamos en PROBLEMAS. 

A PENSAR nos enseñan desde pequeños, intentan que memoricemos información que se supone nos debe de servir aunque sea como cultura general. Aprendemos procedimientos y tragamos libros enteros… en un modelo más actual se nos orienta para descubrir el conocimiento.

¿Y quién nos enseña a SENTIR? ¡NADIE!

El CONOCIMIENTO es único, 2 + 2 siempre será 4.

Pero el amor, la alegría, la tristeza, la desesperación, el desagrado, el pánico, el enojo… esos siempre serán distintos en cada persona. No, no aprendemos a SENTIR… nos orientan para dar CAUCE o REPRIMIR nuestras EMOCIONES.

Por ello, LEER el CORAZÓN es mucho más complicado que la mente. 

La MENTE es LÓGICA, sabe lo que tiene que hacer.

Pero el CORAZÓN se dicta por leyes tan extrañas que ni el que lo posee las entiende.

Recuerdo que en una ocasión un PROFESOR al término de una conferencia mía se me acercó y preguntó: ¿por qué estudias tanto posgrado, doctorado y estudio del cerebro si al final terminas atendiendo CORAZONES ROTOS? Tras reflexionar algunos segundos mi respuesta, le dije:

“Si tan solo supiéramos lo que perdemos al tener el corazón roto, valoraríamos mucho más lo que hacemos al enamorarnos. Y no hablo solo de personas, hablo de la vida, de sueños, de ilusiones, de proyectos, de todo aquello donde ponemos el CORAZÓN. 

Un corazón así puede hacer quebrar una empresa, puede perder un empleo, puede cometer un error que cobre vidas, puede tomar malas DECISIONES…

Y no, no REPARO corazones rotos porque por mayor que sea el dolor, el corazón no se rompe. 

Lo que hago es ORIENTAR CORAZONES CONFUNDIDOS y ellos solitos se irán reconstruyendo, tomarán nuevas piezas, ¿y por qué no? También NUEVOS RUMBOS.

Y si para orientarlos tengo que seguir estudiando toda mi vida, LO SEGUIRÉ HACIENDO.”

GRACIAS a todas aquellas personas que han confiado en mí, sin ustedes esta profesión no tendría sentido.

GRACIAS a todos los que llegaron dudando y se fueron teniendo un sentido.

GRACIAS a todos aquellos que le dan sentido a mis palabras cuando les sirven y las aplican en sus vidas.

GRACIAS por estar y seguirme.

Así que hoy en este día tan especial les he develado mi más grande SECRETO: no leo mentes, LEO CORAZONES…

#NosVemosEnConsulta

Tu Psic. Libi.

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